Dones sobrenaturales de Figari

Soberbio, autosuficiente y siempre en tensión por reflejar superioridad ante los demás, Figari se entregó a abundantes lecturas esotéricas y relacionadas al manejo de las capacidades mentales de la persona. Encontró en ello una manera muy eficaz de ocultar su tremenda inseguridad existencial y sexual.

El pashá completa su figura alimentando la idea de un poder superior capaz de mover objetos con el poder de la mente y de ver más allá de lo evidente, en las pupilas de los ojos, realidades íntimas de la persona, tan íntimas como la vocación.

El informe final no considera este hecho como una simple excentricidad o afición, como la consideraron muchos sodálites mayores, sino como una manifestación del perfil psicológico de una persona extremadamente narcisista que afectó sustancialmente una institución y a un grupo grande de jóvenes, que fueron manipulados para abandonar sus proyectos y sueños en vistas de un bien mayor que era ofrecido por quien se atribuía capacidades sobrenaturales.

Los “dones” de Figari llevaron también a minusvalorar a quienes no manifestaban en sus ojos su vocación o esta “no se veía” con mucha claridad. Mientras que, aquellos que tenían una vocación “clarísima” para el maestro, quedaban estigmatizados para el resto de sus vidas y obligados a responder a ese supuesto don que solo veía Figari, con la donación completa y radical de sus vidas a los designios egoístas del pashá. Esta fue la manera como este ser se rodeó de sirvientes y algunos de sus discípulos amados.

Todo esto guarda mucha relación con una subcultura del determinismo vocacional que ha hecho muchísimo daño a decenas jóvenes que tuvieron o tienen contacto con el SCV, que, además, tiene como un rasgo complementario la cosificación de la persona en una actitud utilitarista que la Comisión recalca al final del numeral 6 al explicar cómo las decisiones tomadas por el superior general y sus aduladores se realizan “al margen del interés o bienestar que merecían los miembros de la comunidad”.

Esto último se nota con caracteres dramáticos en quienes fuimos sirvientes de Figari por casi 20 años consecutivos, pues los tres estuvimos sometidos a un nivel de estrés inhumano y nada cristiano, que ha dejado fuertes secuelas en nosotros, y que el SCV de hoy es incapaz de reconocer en toda su magnitud, sin importar que este trato brutal haya inhabilitado para la vida civil a quien lo sufrió y sin aceptar la complicidad clarísima de Earava y Jubugu. Lo sufrido es tan duro que se cataloga como esclavitud moderna.

Sin embargo, no solo fuimos los sirvientes quienes sufrimos esta subcultura, sino también otros miembros del SCV y, en grado masivo, integrantes del MVC, que eran muy bien atendidos y tratados en cuanto colaboraban con los planes y proyectos de la comunidad. Si el agrupado o agrupada estaba alineado(a) con las directivas del animador —sodálite o no— se vivía una amistad y cordialidad tan intensa como efímera pues, al momento de mostrar resistencia al proceso de adoctrinamiento mental o volitivo, la persona se convertía en un disidente y, dependiendo del grado de su disidencia, era ignorado, tildado de loco o hasta se le prohibía acercarse al MVC, el cual, algún tiempo atrás había resultado ser más importante que su propia familia.

La importancia del informe final no es solo para analizar al SCV, sino también para comprender la subcultura que Figari creó y que ha producido efectos muy negativos en una porción de la sociedad y de la Iglesia.

2 comments on “Dones sobrenaturales de Figari”

  1. Andrés Valle says:

    En mi experiencia de emevecista, no fui tildado de loco o discriminado. Sólo me fui “por la puerta trasera” ante la presión que sentía y al nulo crecimiento espiritual que yo necesitaba. Luego de tiempo, los “amigos” dejaron de comunicarse conmigo, salvo en cumpleaños, y ahora tengo contacto con uno solo uno de ellos. Con otro, este año, me enteré que hay matrimonios que se rompieron tras las revelaciones del libro de Salinas.

    1. MVeS says:

      Hola Andrés, es bueno conservar la amistad, mas el SCV ni el MVC son propicios para formar verdaderos amigos; simplemente, como cualquier espacio social, puede ser un lugar donde se generen relaciones de amistad.

Leave a Reply

%d bloggers like this: